Del tenis al destino: el Orysol confirma el potencial turístico-deportivo de Gandia

La celebración de la 47.ª edición del Torneo Internacional Orysol vuelve a situar a Gandia en el calendario del tenis internacional. Más de un centenar de jugadores procedentes de veinte países participan en una competición que no solo posee relevancia deportiva, sino que también permite observar la relación cada vez más estrecha entre los eventos deportivos, la promoción territorial y la actividad turística. 

Del 12 al 19 de julio, las pistas del Club de Tenis Gandia acogen a jóvenes jugadores que buscan progresar en el circuito profesional y sumar puntos para el ranking mundial. La edición de 2026 reparte 30.000 dólares en premios y ha incorporado partidos nocturnos en sus fases finales para evitar las horas de mayor calor y facilitar la asistencia del público. 

Sin embargo, el valor del Orysol no se limita a los resultados de la competición. La llegada de tenistas, personal técnico, familiares, acompañantes y aficionados puede repercutir en alojamientos, restauración, transporte y otros servicios del destino. También ofrece una proyección exterior vinculada a valores como la actividad física, la vida saludable, la organización de competiciones y la capacidad de acogida. 

Una competición con casi medio siglo de trayectoria 

El Circuito Orysol comenzó a celebrarse en 1979 y se ha mantenido durante décadas como una plataforma para jóvenes talentos que buscan abrirse camino en el tenis profesional. Las diferentes pruebas celebradas en clubes de la Comunitat Valenciana han permitido consolidar uno de los circuitos de su categoría con mayor trayectoria en Europa. 

En la actualidad, el calendario conecta las pruebas de Gandia, Dénia y Xàtiva. Esta estructura permite que la competición trascienda el ámbito de un único municipio y contribuya a proyectar conjuntamente diferentes destinos del territorio valenciano. 

El torneo se ha convertido, además, en un espacio desde el que observar a algunas de las futuras figuras del tenis. Por el Circuito Orysol han pasado durante sus primeras etapas profesionales jugadores como Rafa Nadal, Carlos Alcaraz, David Ferrer y Juan Carlos Ferrero. La presencia posterior de estos nombres en la élite ha reforzado el prestigio de una competición concebida precisamente para facilitar la progresión de jóvenes deportistas. 

Esta continuidad también ha contribuido a consolidar la relación entre el torneo y la propia identidad deportiva de Gandia. No se trata de una actividad puntual creada exclusivamente para atraer visitantes, sino de un evento vinculado a un club local, a unas instalaciones consolidadas y a una comunidad deportiva que supera actualmente los 1.100 socios. 

Un ejemplo de las oportunidades analizadas en las Jornadas de Turismo Deportivo 

El papel del deporte en el desarrollo turístico de Gandia y La Safor fue precisamente el eje central de las Jornadas de Turismo Deportivo organizadas por la Càtedra Gandia Turisme i Promoció en el Campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València. 

Durante el encuentro, representantes del ámbito turístico, deportivo, hotelero e institucional analizaron el potencial de este segmento para diversificar la oferta, atraer nuevos perfiles de visitantes y reducir la dependencia exclusiva del turismo de sol y playa. Las ponencias abordaron aspectos como la organización de eventos, los campos de entrenamiento, el cicloturismo, la comercialización turística y la capacidad del sector hotelero para atender las necesidades específicas de deportistas y equipos. 

El Orysol permite trasladar varias de aquellas reflexiones a un caso concreto. En primer lugar, confirma que una competición deportiva puede aportar visibilidad internacional al destino. La presencia de participantes de veinte países amplía el alcance exterior de Gandia y asocia su imagen a una actividad que cuenta con seguidores y circuitos profesionales en numerosos mercados. 

En segundo lugar, muestra que los eventos deportivos requieren una red de colaboración que va más allá de la entidad organizadora. El mantenimiento de una competición durante 47 ediciones exige instalaciones adecuadas, capacidad organizativa, apoyo institucional, patrocinio y coordinación con los servicios turísticos de la ciudad. Como se señaló durante las jornadas, disponer de recursos deportivos es importante, pero resulta insuficiente si estos no se acompañan de planificación, colaboración público-privada y una estrategia de promoción. 

También evidencia la diversidad de públicos que puede movilizar el turismo deportivo. Junto al jugador que viaja para competir aparecen entrenadores, equipos técnicos, familiares y espectadores. Cada grupo presenta necesidades distintas de alojamiento, restauración, movilidad, horarios y actividades complementarias. La competición puede constituir el motivo principal del viaje, pero es el conjunto del destino el que determina la calidad final de la experiencia. 

Del acontecimiento deportivo al producto turístico 

Para aprovechar plenamente estas oportunidades, el siguiente paso consiste en integrar los acontecimientos deportivos dentro de una estrategia turística más amplia. El visitante que llega a Gandia para participar o asistir al Orysol también puede conocer su gastronomía, su patrimonio, el Grau, la playa o los espacios naturales de la comarca. Esta conexión permite ampliar la experiencia y aumentar la repercusión del evento sobre el territorio. 

El torneo se celebra durante la temporada turística alta, por lo que su principal contribución no puede asociarse directamente a la desestacionalización. Su valor reside, sobre todo, en la diversificación del perfil de visitante, la proyección internacional y el posicionamiento de Gandia como ciudad capaz de organizar competiciones de nivel profesional. 

No obstante, la experiencia acumulada por el Club de Tenis Gandia puede resultar útil para impulsar otras concentraciones, torneos, campus y actividades en distintos momentos del año. Las condiciones climáticas, la oferta de alojamiento y la disponibilidad de infraestructuras permiten plantear una programación deportiva que no se concentre exclusivamente durante el verano, una de las oportunidades destacadas durante las jornadas organizadas por la Cátedra. 

Para conocer con precisión la repercusión turística del Orysol, también sería conveniente incorporar indicadores estables: número de participantes y acompañantes, procedencia, pernoctaciones generadas, gasto medio, ocupación hotelera, asistencia de público, alcance mediático e intención de regresar al destino. La recogida de estos datos permitiría pasar de una valoración general positiva a una medición objetiva del retorno económico, turístico y promocional. 

La trayectoria del Orysol demuestra que Gandia no parte de cero en el desarrollo del turismo deportivo. La ciudad cuenta con clubes, instalaciones, experiencia organizativa y acontecimientos capaces de atraer participantes internacionales. El reto consiste ahora en conectar mejor estos recursos, medir sus resultados y transformarlos en una propuesta turística reconocible, coordinada y activa durante todo el año.


Fuentes consultadas: 

 

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