Las tarjetas turísticas se han convertido en una de las herramientas más interesantes para promocionar un destino y mejorar la experiencia de quienes lo visitan. Aunque a menudo se asocian con descuentos o entradas más económicas, su función va mucho más allá. Permiten reunir en un solo producto algunos de los recursos más representativos de una ciudad y ayudan al visitante a descubrir lugares que quizá no tenía previstos en su itinerario.
Además, estas iniciativas contribuyen a dar visibilidad al patrimonio cultural, histórico y artístico de los destinos. A través de una tarjeta turística, una ciudad puede mostrar aquello que considera más importante de su identidad y ofrecer una experiencia más completa, conectando diferentes recursos bajo una misma propuesta.
En este contexto se enmarca “La Visit Gandia”, la primera tarjeta turística impulsada por la Xarxa d’Espais Culturals de Gandia (XEC). La iniciativa permite acceder durante 72 horas a algunos de los espacios culturales y patrimoniales más destacados de la ciudad mediante un único pase.
La tarjeta incluye lugares tan emblemáticos como el Palau Ducal dels Borja, la Insigne Colegiata, el Museo Arqueológico de Gandia, el Museo de Santa Clara, el MuseuFaller, el Castell de Bairén, la Cova del Parpalló, la Torre dels Pares y el Morabit de Marxuquera, además de descuentos para actividades culturales.
Lo más interesante de esta propuesta es que permite entender Gandia desde una perspectiva más amplia. La ciudad es conocida principalmente por su oferta de sol y playa, pero cuenta también con un patrimonio histórico y cultural de gran valor. Con esta tarjeta, todos estos recursos se presentan de forma conjunta, facilitando que el visitante descubra una parte de la ciudad que muchas veces pasa desapercibida.
La selección de espacios tampoco es casual. A través de ellos se puede realizar un recorrido por distintas etapas de la historia de Gandia: desde los vestigios prehistóricos de la Cova del Parpalló hasta el legado de los Borja, pasando por su patrimonio religioso, arqueológico y tradiciones tan arraigadas como las Fallas. De esta forma, la tarjeta no solo facilita visitas, sino que ayuda a comprender mejor la evolución y la identidad del destino.
Otro aspecto destacable es la duración de 72 horas. Frente a otros formatos más habituales de 24 o 48 horas, este periodo ofrece un mayor margen para recorrer los diferentes espacios con tranquilidad y combinar las visitas culturales con otras experiencias que ofrece la ciudad. Esto favorece una estancia más completa y permite disfrutar de Gandia sin prisas.
En definitiva, “La Visit Gandia” representa mucho más que una simple tarjeta de acceso a monumentos y museos. Es una herramienta de promoción turística que contribuye a poner en valor el patrimonio de la ciudad y a mostrar una imagen más diversa del destino. Gracias a iniciativas como esta, Gandia refuerza su apuesta por un turismo que combina playa, cultura, historia y patrimonio, ofreciendo a visitantes y residentes una nueva forma de descubrir todo lo que la ciudad tiene para ofrecer.
Enlace para adquirir la tarjeta aquí.
Fuentes revisadas: Som Gandia