Las Fallas constituyen un complejo sistema festivo en el que confluyen el arte efímero, la sátira social, música festiva, rituales sociales, gastronomía popular, el arte de la indumentaria y la orfebrería tradicionales, la pirotecnia, la capacidad de organización vecinal y algunas manifestaciones más de la creatividad humana y la cohesión de una sociedad. En definitiva, un atractivo original cultural y turístico que hay que preservar y admirar, hasta el punto de formar parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, según aprobó la UNESCO en 2016.

Las Fallas durante la Guerra Civil
En julio de 1936 se inicia la Guerra Civil Española. Un grupo de artistas e intelectuales valencianos impulsa la creación de cuatro fallas de contenido antifascista.
Debido a los bombardeos que sufre a diario la nueva capital de la República, se decide no plantar los monumentos. Los ninots se trasladan al interior de la emblemática lonja, donde se presentan en una exposición abierta al público.
Desde el exilio, un grupo de artistas valencianos promueve en Perpiñán la creación de la falla “Quememos a Franco”. El monumento arde en un acto político multitudinario. Este episodio, emulado por valencianos exiliados, se extiende por países de todo el mundo.
Es un muy interesante la visuación del documental “Fallas 37. El arte en guerra” que hace referencia a esos hechos mencionados. Dirigido por Öscar Martín García y producido por Xerea Films.

Otras fuentes sobre el origen y evolución de la fiesta: